Se conecta a lo que ya tienes
Los archivos que cada cadena te manda, tu ERP y tus planillas. No hay que cambiar nada de lo que hoy usas, ni pedirle un formato nuevo a nadie.
Venta, stock, margen y compra — de todas tus cadenas, hasta el SKU.
Demostración · tu marca va aquíTodas las decisiones comerciales sobre un mismo dato: qué se vendió, qué falta en sala, qué está detenido, cuánto hay que comprar y cuánto dejó de verdad cada estilo. Sin armar una planilla.
Ésta es una demostración con datos anonimizados: las cadenas, las marcas y los productos que vas a ver son ficticios. Los cálculos son los mismos que corren en producción todos los días.




Ficha de ProductoEscribe cualquier código —el interno, el de estilo o el de cada cadena— y sale todo lo que sabemos de ese producto.
Reporte a MedidaArma tu propia planilla cruzando ventas, facturación y stock en una sola tabla.
Quiebres y venta perdidaSKU con venta y tienda en cero, valorizado en $ por semana.
Mezcla por FormatoDónde el stock está en el formato que no se vende, y la curva de venta por color y formato.
Matriz ABC-XYZClasificación por valor y variabilidad, con su política de cobertura.
Presupuesto de Compra (OTB)Cuánto comprar por marca y categoría, con la proyección y el quiebre a la vista. Una vista por cadena.
Plan de Compra por ProductoVenta, stock y compra de cada producto, mes a mes. Una vista por cadena.
Proyección basePronóstico automático que precarga los flujos; tú solo corriges.
Calendario ComercialQué fecha levanta de verdad y cuándo hay que despachar.
Los archivos que cada cadena te manda, tu ERP y tus planillas. No hay que cambiar nada de lo que hoy usas, ni pedirle un formato nuevo a nadie.
Cada cadena informa distinto: otro nombre para el mismo producto, otra categoría, otro código. La suite los homologa una vez, y desde ahí un producto es el mismo producto en todas. Es la parte que nadie quiere hacer, y la que hace que el resto sirva de algo.
El dato se actualiza solo y todas las aplicaciones quedan parejas a la vez. Se entra y está: nadie consolida nada a mano, nadie espera el reporte de nadie.
Nada de lo que ves acá está fijo. Esta demostración está armada sobre un grupo de moda con cinco cadenas; con tus datos se arma con los tuyos, con tus nombres y con los indicadores que mira tu comité.
Empieza por donde te duele hoy. Los tres planes son acumulativos y siguen el orden real de las decisiones: ver qué está pasando, operar sin perder plata cada semana, comprar con criterio. No es un orden de catálogo — para saber cuánto reponer hay que haber medido antes qué rota y qué no.
La cuenta que importa. En la operación con la que está armada esta demostración —cinco cadenas, 429 tiendas— el sistema encontró $83.652.650 por semana de venta que se pierde por producto quebrado en sala. Recuperar el 2% de eso son $7.244.319 al mes: varias veces el plan. No es una proyección, es lo que está midiendo la pantalla de arriba.
¿Qué está pasando, en todos mis canales, sin armar el Excel?
¿Qué se me está quebrando y qué se me quedó parado?
¿Cuánto compro, de qué, y con qué margen cierro el año?
Y según el tamaño de tu catálogo
SKU activo es cada código con venta o stock en los últimos doce meses. Los descontinuados no cuentan.
Lo que cuesta trabajo es conectar; lo que corre después, corre solo. Por eso la puesta en marcha depende de cuántos orígenes de venta tengas, y el mensual no.
De dónde te llega la venta. Cada cadena a la que le vendes es un origen, y también lo son tus tiendas propias, tu e-commerce y tu canal mayorista. Se cuentan aparte porque cada uno entrega los archivos a su manera y hay que enseñarle al sistema a leer los tuyos — una vez.
Cada código con venta o stock en los últimos doce meses. Lo descontinuado no cuenta, y tampoco lo que nunca se movió: no se paga por catálogo muerto.
La venta y el stock que ya recibes, y tu maestro de productos. En el formato en que estén: Excel, CSV, un portal B2B o la base del ERP. No hay que ordenarlos antes — ordenarlos es parte del trabajo.
El primer origen, entre dos y tres semanas. Los siguientes, menos: lo que toma tiempo es entender cómo nombra cada uno lo mismo que tú llamas de otra manera.
Porque las decisiones se alimentan entre ellas. Calcular cuánto reponer exige haber medido antes qué rota y qué no; proyectar la compra exige saber qué demanda fue real y cuál fue un quiebre. Suelto, cada número se ve bien y está mal.
Sí, y es lo normal. Los bloques son acumulativos y el cambio de plan no rehace nada: el dato ya está cargado, se activa lo que faltaba.
No, y no debería. El ERP registra lo que pasó; esto decide lo que viene. Se alimenta de él y le devuelve las órdenes de compra y reposición ya calculadas.
Sí. Un piloto de 30 días con uno de tus orígenes, sin costo. Al final ves tus propias pantallas con tus propios números y recién ahí decides.
La forma corta de saberlo es verlo. Cuéntanos qué decides cada semana y qué te cuesta responder hoy, y armamos estas mismas pantallas con tu propia operación.
Se lee del equipo donde corren los procesos: refleja el ultimo cierre del pipeline, no el momento en que abres esta pantalla.
| Aplicación | Dato | Atraso | De donde sale | |
|---|---|---|---|---|
| Cargando... | ||||
Los botones Actualizar encienden el proceso de esa aplicación, la actualizan y lo vuelven a apagar: no queda nada corriendo. Necesitan el agente del cubo prendido en el equipo de Fernando; desde otro computador apareceran apagados.
¿Falta algo, hay un dato que no cuadra, o se te ocurre una mejora? Cuéntalo aquí. Llega al mismo lugar donde se revisan los reportes, y podrás seguir la respuesta.
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